Hoy tengo deseos oscuros, hasta de morder tu alma...
clavar mis afilados dientes... hoy no te salvas...

Hoy tu presencia me desnuda, en el juego del deseo de ser poseída...
con tu aliento cálido sobre mis nalgas abiertas,
dispuesta a ser profanada por tu lengua experta...
Dos mujeres con ganas, ... hambrientas.

Esta noche me viste un collar de perlas...
recorriendo mi pecho, mi cintura... mis caderas...

Atada, esperando el momento...
el alma y el cuerpo preparados...
Los cinco sentidos alertas a tus movimientos...
tu aliento cálido en mi oído...

-Esta noche la vas a recordar el resto de tu vida...-

Tu susurro me llena de electricidad las venas...
que alteran mi piel con el vello en guardia...
Se tensan las cuerdas... me abres...
empieza la batalla...

Sentí tus manos que me acariciaban toda
y me fui sumiendo en deseos locos
hasta entregarte todo mi cuerpo
mis sentidos y mi alma.

Sentí tus labios que me besaban toda
y me fui entregando
hasta caer rendida en el arte del amor.

Sentí como entrabas
lentamente en mi cuerpo ardiente
buscando el éxtasis
de un orgasmo completo.

Y... fui tuya... tuya por completo
y vimos el amanecer
que nos sorprendió amándonos
hasta caer rendidos
llenos de sudor y sexo.

Sentí tu deseo que me embriagaba toda
fui tuya y tu mío
y así... nos quedaremos
hasta que pasen los años
y recordemos siempre
este aroma a sudor y sexo...

Esta noche tu lengua estará al servicio de mi placer...


Inclino mi voluntad ante la fuerza que emana de tu ser...
y te espero cada anochecer, envuelta con mi piel en guardia...
esperando, deseando la presencia que me ata...
esa que me mantiene ligada a tu alma...
¿Te apetece una copa vino?

Mi boca te la servirá...
Quiero recorrer cada centímetro de tu piel con mi lengua...
saborear cada pliegue, cada rincón, cada curva...
Que mi boca sácie el hambre de tu esencia...
que mi saliba cálida te cosa un traje de humedad...
Hoy estoy dispuesta a someterme a tu voluntad...
Hoy es día de juegos prohibidos...
de coitos interrumpidos...
Esos que te llevan al borde del avismo...
y te mantienen con las ganas encendidas...

Eres el maestro del hedonismo...

Buscando mi placer como fin supremo... me masturbas con tus dedos...
y cuando ya me tienes... me retienes... cesan tus movimientos...
Mi cuerpo pierde tensión... se aflojan mis pechos...
Muerdo mi labio, ahogando un suspiro que se detiene...
Sigue... sigue... que ya viene...

Estoy preparada para que tu mano entre...
y con decisión empujas, tres, cuatro... la mano entera...
Mi espalda se arquea, mis manos se aferran...
no respiro... la sangre bombea...
Un grito... un grito... un grito...
¡Córrete perra!